Publicada el 25 de noviembre de 2020 en el medio Corrillos

La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”: Nelson Mandela

Hoy escribo estas palabras a los más de 140 mil estudiantes del país que se están graduando como bachilleres y a los cientos de profesionales que en los diferentes municipios de Colombia celebran ese triunfo.

Estos jóvenes guerreros quienes culminan con éxito su proceso académico, tenían la ilusión de volver a sus aulas de clase, estar con sus compañeros y disfrutar su undécimo grado presencial o último semestre, pero debido a la inesperada pandemia, no pudieron.

Jóvenes que vivieron su último año en la virtualidad y hasta su ceremonia de grado, aunque en algunos lugares se graduarán con distanciamiento y tapabocas cumpliendo los protocolos de bioseguridad, me imagino que para ellos es duro no poder vivir este momento en completa normalidad.

A ustedes queridos jóvenes que han pasado varios años compartiendo grandes aventuras, inolvidables experiencias y momentos significativos en su vida y aprendizaje tanto con sus compañeros como maestros, muchas felicitaciones, porque a pesar que esos momentos se truncaron en su último año, vivieron una nueva experiencia al estar en casa al calor de su hogar y tuvieron la capacidad de aceptar, comprender y ajustarse a las circunstancias.

Al escribir pienso en todos los estudiantes de Colombia y me siento muy orgullo por sus logros y su capacidad de aceptación al cambio, todos los niños, jóvenes y jóvenes adultos han sido muy valientes. Sé que no fue nada fácil, pero lograron su objetivo y superaron la situación.

Ese éxito académico 2020 es bastante significativo para las demás generaciones, es concluir una etapa de las tantas que tendrán que recorrer, además ese triunfo académico honra el esfuerzo que durante años han hechos sus padres o abuelos o algun familiar, así como sus maestros quienes vieron sus cambios y el crecimiento en cuerpo, espíritu y capacidades. ¡Felicitaciones a todos!

Los momentos vividos por ustedes serán inolvidables, al pasar el tiempo muy pocos recuerdos se borrarán, como aquel primer día de ingreso al bachillerato o a la universidad, donde sentían ese miedo o temor a enfrentar un nuevo reto, un nuevo compromiso, una responsabilidad mayor y empezar una aventura, será la misma que sentirán para enfrentar lo que se viene, el proyecto más importante, el proyecto de sus vidas.

En verdad vivieron toda una abundancia de experiencias, sin duda marca un antes y un después. Ahora, viene otro gran reto, para ustedes jóvenes graduandos y deben preguntarse: ¿Qué voy hacer con mi vida? ¿Cuál es mi proyecto? ¿Qué quiero ser? ¿Cuál será mi compromiso? y ¿Qué le aportare a mi vida, a mi familia, a la sociedad y a mi patria?

Mi invitación a todos los jóvenes egresados 2020, es continuar avanzado en su formación académica y espiritual, seguir estudiando e integrar su criterio profesional y técnico para que asuman con gallardía, entereza, compromiso, responsabilidad y disciplina las grandes transformaciones del país, sin temor de asumir un liderazgo inteligente al servicio de la gente, de un pueblo que lo necesita, sin dejarse llevar por la polarización que tenemos, sino cimentar un nuevo camino para tener un país próspero, generador de grandes oportunidades, con equidad y justicia social, donde nuestras instituciones estén comprometidas con transparecía y honestidad al desarrollo de una nación; que sus decisiones en la vida pública o privada sean por el bien de nuestro país, de nuestra gente y las próximas generaciones.

Joven, ausculte su yo interior, atienda los consejos sabios de sus padres, ellos siempre estarán presentes y los apoyaran en todo, al final ustedes tienen el poder del conocimiento, con el cual abrirán puertas y ventanas, ese poder de elegir que desea hacer por su vida, se llama libertad, libre albedrío, tienen el poder para decidir su camino de vida y el camino de un país. ¡Empodérate joven y lidera tu vida!

Reitero mi felicitación a todos los campeones que llegaron a la meta académica, aquellos que lograron a pesar de las circunstancias de la pandemia del siglo XXI, asumir un papel protagónico al culminar sus estudios a través de la virtualidad y a pesar que dejaron de vivir ese último año con la pasión que la normalidad hubiese permitido, lo asumieron con compromiso, liderazgo, resiliencia y buena aptitud, son ustedes los bachilleres y profesionales de la pandemia Covid-19, los bachilleres y profesionales del cambio, de la trasformación, de la reinvención, de la reapertura, del nuevo mundo, son los hombres y mujeres del hoy y del mañana, estoy seguro que estos tiempos, este año, nunca lo olvidarán, por ello, quise dedicar unas palabras a su esfuerzo y dedicación, felicitarlos y desearles los mayores éxitos en sus vidas. Inician un nuevo camino, por favor háganlo bien.

Y, para terminar, “Caminante, son tus huellas el camino, y nada más; caminante, no hay camino: se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar”: Antonio Machado.

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